¿Congelar los embriones y transferirlos posteriormente es una opción mejor que realizar la transferencia embrionaria en fresco, es decir, en el mismo ciclo que se ha realizado la estimulación?

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La transferencia embrionaria es el momento en el que el especialista deposita los embriones en el útero de la mujer con el fin de que el endometrio los acoja, implanten y los alimente creando el saco gestacional que más tarde, en la ecografía gestacional veremos.

¿Qué es una transferencia en fresco y una en diferido?

Cuando hablamos de transferencia embrionaria en fresco nos referimos a aquella transferencia en la que los embriones generados tras la punción ovocitaria y posterior fecundación en laboratorio, son transferidos a la mujer en el mismo ciclo en el que se ha producido la estimulación y la punción, es decir, sin vitrificar (solo se vitrifican los sobrantes para siguientes intentos o para un futuro hermano). El proceso sería: comienzo de estimulación, punción, fecundación, vitrificación de los embriones sobrantes,  transferencia, prueba de embarazo y fin de ciclo.

Sin embargo, en la transferencia en diferido, los embriones obtenidos (tras la punción y posterior fecundación en laboratorio FIV) se vitrifican y conservan para ser transferidos en un nuevo ciclo menstrual diferente del que se ha realizado la estimulación y la punción. Gracias a la vitrificación (congelación ultrarápida con nitrógeno), los embriones pueden conservarse con la misma calidad que cuando se congelaron hasta que sean transferidos al útero femenino.

¿Cuándo realizar una transferencia en fresco o en diferido?

La transferencia en fresco se realiza en aquellas pacientes en las que el endometrio, tras haber pasado por la estimulación ovárica, está bien preparado y en las condiciones óptimas para que el embrión a transferir implante.

A la hora de evaluar si un endometrio está o no en buenas condiciones para la transferencia se suelen tener en cuenta:

  • El grosor del endometrio que debe estar entre 7 y 12 mm
  • El aspecto y la regularidad endometrial. Lo ideal es una morfología trilaminar (es decir, se visualicen perfectamente las tres líneas)
  • La cantidad de estradiol en sangre, que debe ser inferior a 2.500-3.000 pg/ml al final de la estimulación.
  • Progesterona inferior a 2 mui/ml

Con todos estos datos, el especialista es el que tomará la decisión de seguir adelante con la transferencia en fresco o vitrificar los embriones resultantes, lo que denominamos transfer en diferido

¿En qué circunstancias se realiza una transfer en diferido?

  • En el caso de que, tras la estimulación, el endometrio no está bien preparado (irregular, degenerado, excesivamente  fino o grueso)
  • Cuando existe un útero patológico o algún otro problema (hidrosalpinx, endometriosis, adenomiosis, pólipos, miomas, etc.,) que requiere una cirugía
  • Ante la sospecha de una posible hiperestimulación ovárica tardía (niveles de estradiol superiores a 3.000 pg/ml al final de la estimulación)
  • Niveles de progesterona altos (mayor de 2) que pueda ocasionar una asincronía en la receptividad endometrial

En una transferencia embrionaria en diferido es el especialista, mediante el suministro de fármacos quien debe preparar y sincronizar el endometrio para que alcance el grosor adecuado. Puede hacerse sin medicación (ciclo natural) o con medicación (ciclo sustituido) generalmente basada en análogos, estrógenos, y progesterona administrada tras la transferencia embrionaria (la progesterona se añade tanto en ciclo natural como sustituido, aunque varía la dosis)

En Equipo Juana Crespo, nos aseguramos de que antes de realizar la transferencia embrionaria, el útero, el estado endometrial, los niveles de estrógenos y demás hormonas son los óptimos para que el embrión tenga las mayores posibilidades de implantar. Por eso, un tratamiento en Equipo Juana Crespo no es un intento más, es siempre un paso hacia delante.