La implantación embrionaria es el proceso por el que el embrión, ya transferido en el útero de la madre, se adhiere al endometrio y penetra en su interior para seguir desarrollándose. 

También conocida como “anidación”, la implantación del embrión suele tener lugar entre los días 5 y 6 días tras de la fecundación del óvulo. Fecundación que realizaremos mediante dos posibles técnicas:

  • FIV convencional

En el laboratorio FIV, pondremos en contacto el óvulo con una muestra de semen ya tratada para que uno de los espermatozoides fecunde el óvulo de manera espontánea y natural.

  • Técnica ICSI o Inyección Intracitoplasmática

También llevada a cabo en nuestro laboratorio, tras la selección del espermatozoide “óptimo”, perforaremos la corteza del óvulo y depositaremos el gameto masculino directamente en el citoplasma.

La implantación del embrión en los tratamientos FIV 

La implantación del embrión es una de las fases más importantes, y también una de las más delicadas, de los tratamientos de reproducción asistida como la Fecundación In Vitro, la Ovodonación o la adopción de embriones.

Su éxito depende de muchos aspectos, siendo los tres más importantes:

  • La calidad del embrión.
  • La receptividad del útero.
  • La correcta sincronización e interacción entre ambos.

Esta última es mucho más importante de lo que parece y, por ello, el objetivo siempre será transferir embriones de calidad en el momento preciso. De otro modo, el éxito de la implantación puede verse comprometido, pues el diálogo entre útero y embrión no sería el adecuado. 

De ahí que nuestro equipo médico realice un seguimiento exhaustivo de la paciente durante todo el tratamiento pero, muy especialmente, durante la preparación endometrial, programando el “transfer” en el momento que consideremos más adecuado para la futura mamá.

implantación embrión

La pregunta es: ¿cuándo hay que hacer la transferencia para garantizar la implantación del embrión y qué condiciones deben darse para que el útero esté más receptivo? 

La implantación se produce cuando el embrión ha alcanzado el estadio blastocisto. En ese momento (5-6 días después de la fecundación), cuenta con unas 200-400 células y está formado por dos partes diferenciadas: la masa celular interna (que dará lugar al embrión) y el Trofoectodermo (células externas que formarán la placenta y otros anexos embrionarios).

Para que la implantación pueda realizarse, el endometrio debe estar perfectamente preparado para la implantación (con un grosor endometrial entre los 7-10 mm. y aspecto trilaminar) y en el útero deben expresarse las moléculas encargadas de mediar el diálogo con el embrión (citoquinas, integrinas, moléculas de adhesión o factores de crecimiento, entre otras).

Los días de mayor receptividad del endometrio se conocen como «ventana de implantación» y comprenden los días 20-24 del ciclo menstrual en mujeres con reglas regulares. 

 

 

Consulta también nuestro artículo sobre trasferencia embrionaria en día 3 o en 5 blastocisto.

¿Cuándo dura y cuáles son las fases de la implantación embrionaria? 

La implantación del embrión dura 4-5 días, desde que se produce la eclosión del blastocisto hasta que el embrión invade completamente el endometrio para adherirse a él. Esto ocurre entre los días 5 y 10 de su desarrollo, en un proceso que consta de varias fases: 

  • Eclosión

Sobre los días 5 y 6 de su desarrollo, el embrión «eclosiona» para desprenderse de su zona pelúcida, una capa externa que lo protege. Cuando el embrión logra salir de ella, comienza a interactuar con el endometrio.

  • Aposición

Alrededor del séptimo día después de la fecundación, el embrión busca su posición sobre el tejido endometrial. 

Gracias a los pinópodos, un tipo de marcadores morfológicos que únicamente aparecen durante la ventana de implantación, la masa celular interna se orienta hacia el endometrio para garantizar el desarrollo de la placenta.

  • Invasión y adhesión 

Cuando el embrión ya ha encontrado su posición natural, desplaza a las células epiteliales e invade el estroma endometrial entrando en contacto con la sangre materna.

En este momento, se produce un «desgarre» en el endometrio mediante el cual se forman nuevas terminaciones que se amalgaman y que permiten que el futuro embrión quede adherido a la pared del útero para seguir desarrollándose.

¿Cómo sabemos si el embrión se ha implantado? 

Una vez el embrión ha implantado, tu cuerpo comenzará a sintetizar la hormona beta-hCG y, debido a su efecto, puedes empezar a experimentar algunos de los primeros síntomas del embarazo (somnolencia o hinchazón, por ejemplo). 

Algunas mujeres también notan ligeras molestias similares a las de la menstruación, aunque sin dolor significativo.

Por otra parte, puede producirse un ligero sangrado vaginal. Se calcula que entre el 25 y 30% de las mujeres sufren esta pequeña hemorragia, conocida como «sangrado de implantación» y que puede confundirse con una menstruación anormal, aunque existen diferencias entre ellos.

En cualquier caso, la única manera fiable de saber si el embrión se ha implantado es realizar, aproximadamente 10 días después de la transferencia, un análisis de sangre que revelará la cantidad de hormona beta-hCG de la paciente. Dependiendo los valores de dicha hormona, también conocida como  “la Beta” o “la hormona del embarazo”, podremos confirmar la gestación.

Si quieres someterte a un tratamiento de reproducción asistida y tienes dudas sobre la transferencia de los embriones, el proceso de implantación embrionaria u otras cuestiones relacionadas, contacta con nosotros. Estaremos encantados de responder a tus preguntas.