Si te han diagnosticado baja reserva ovárica, no desesperes ni creas que el embarazo va a ser una misión imposible para ti.

Lo más importante es que no pierdas ni un minuto y te pongas en manos de profesionales en medicina reproductiva. En Equipo Juana Crespo podemos ayudarte a ser madre con baja reserva ovárica mediante un tratamiento personalizado.

¿Qué es la baja reserva ovárica?

La baja reserva ovárica es la disminución, antes de lo previsto, de la cantidad de ovocitos disponibles en los ovarios.

Cada mujer nace con una cantidad de óvulos y, a medida que pasan los años, esa reserva se va agotando. Así, todas las mujeres, en algún momento, tendremos una baja reserva ovárica que desembocará en la menopausia y en la incapacidad de gestar con nuestros propios óvulos.

Por tanto, tener baja reserva ovárica con 45 años no es extraño, pero sí puede ser una desagradable sorpresa si solo tienes 30.

No obstante, aunque dispongas de menos ovocitos para ser fecundados, esto no quiere decir que no puedas ser madre con tus propios óvulos. Aquí es importante conocer la calidad que tienen tus óvulos y saber cuidarlos. Es cierto que existe una relación directa entre infertilidad y baja reserva ovárica (ya que cuando hay un menor número de ovocitos suele disminuir la calidad) pero esto no siempre es así.

En Equipo Juana Crespo somos especialistas en casos complejos de infertilidad. Muchas de nuestras pacientes han logrado ser madres superando los 40 años y con baja reserva ovárica. En nuestra clínica, sabemos la importancia que tiene cada óvulo y cada embrión. Por eso, utilizaremos todos nuestros recursos y esfuerzos para sacarlos adelante.

¿Cuáles son las causas de una baja reserva ovárica?

  • La principal de las causas es la edad, ya que la reserva ovárica va disminuyendo de forma natural con los años. Debido al retraso de la maternidad, son muchas las mujeres que se topan con este tipo de diagnóstico.
  • La endometriosis, enfermedades autoinmunes, realizar una cirugía cerca del ovario o tratamientos de quimioterapia pueden causar baja reserva ovárica.
  • El estrés, el tabaco y una alimentación baja en antioxidantes provocan el envejecimiento de nuestras células, entre las que se encuentran los ovarios.

¿Cómo se diagnostica baja reserva ovárica?

Para medir y valorar cuál es tu reserva ovárica, en Equipo Juana Crespo vamos a tener en cuenta todos tus factores personales: desde tu edad o historial médico, hasta cualquier posible factor genético. Además, realizaremos las pruebas complementarias necesarias:

  • Analítica de sangre

Realizada entre los días 2 y 4 del ciclo, esta analítica nos ayuda a conocer los valores de las distintas hormonas:

La hormona FSH (Hormona Folículoestimulante): es la responsable de estimular la maduración de los ovocitos. Cuando quedan pocos óvulos, esta hormona aumenta para estimular más a los pocos que quedan. Por ello, cuanto más alta esté, menos reserva hay.

El  estradiol: entre las funciones de este importante estrógeno está la de activar la hormona LH, que será la responsable de producir la ovulación y preparar el endometrio para facilitar la implantación del embrión. Sus niveles, en conjunto con las otras pruebas, nos ayudarán a valorar la reserva ovárica.

LH (lutropina):esta hormona es la encargada de desencadenar la ovulación y dar orden a la progesterona, cuando se produzca el embarazo, para favorecer la implantación.

  • Prueba de la hormona antimülleriana (AMH)

Este es un marcador mucho más fiable y, para su medición, no es necesario esperar a ningún momento concreto del ciclo menstrual. Esta hormona, producida por el folículo ovárico, es un indicador proporcional a la producción del ovario. Es decir, a mayor presencia de la hormona antimülleriana en sangre, mayor es la reserva ovárica disponible.

  • Recuento de folículos antrales

Este es el tercer factor a tener en cuenta para cuantificar los óvulos disponibles. Mediante una ecografía vaginal, a día 3 aproximadamente del ciclo, se cuenta el número de folículos que se ven en cada ovario. Generalmente, el mejor de ellos será el que madurará y esperará en las trompas para ser fecundado.

Esta ecografía es una de las mejores maneras de valorar la reserva ovárica, ya que permite que nuestros especialistas puedan observar los folículos antrales que el ovario ha reclutado en ese ciclo menstrual.

Es importante que esta ecografía sea realizada siempre por un ginecólogo experto, ya que a veces no resulta sencillo encontrar todos los folículos de cada óvulo.

Cómo ser madre con baja reserva ovárica

El tiempo no juega a tu favor.

La reserva ovárica va a ir reduciéndose paulatinamente, por lo que no conviene que dilates el comienzo de tu tratamiento. En general, no solemos recomendar a las pacientes que tienen baja reserva ovárica comenzar por inseminaciones artificiales; pues estas tienen una menor tasa de éxito que un tratamiento FIV.

El tratamiento más recomendable para la baja reserva ovárica es la fecundación in vitro (FIV), a no ser que la reserva esté totalmente agotada, no haya ningún folículo o exista menopausia precoz. En estos últimos casos, el tratamiento más efectivo sería directamente la ovodonación, es decir, utilizar el óvulo de una donante y fecundarlo mediante la técnica ICSI. 

La importancia de una estrategia personalizada

La FIV es el tratamiento indicado para la baja reserva, pero puede que te preguntes si al tener una baja reserva ovárica también serás una baja respondedora ante la estimulación del tratamiento.

En Equipo Juana Crespo distinguimos a la mujer baja respondedora por motivos de edad de la paciente más joven que tiene baja reserva ovárica y llevamos a cabo tratamientos muy personalizados.

  • Seleccionamos tu ciclo óptimo

Nuestro protocolo personalizado de estimulación nos permite decidir si este es el mes más adecuado para extraer tus óvulos. Así, antes de empezar un ciclo, evaluamos las hormonas y realizamos una ecografía para ver los folículos antrales. Teniendo en cuenta tu perfil, podemos definir si este es el mejor mes para desarrollar la estimulación. Si no lo es, esperamos al siguiente ciclo antes de empezar el tratamiento.

Esa selección del ciclo la realizamos desde el punto de vista hormonal y morfológico de los ovocitos y la funcionalidad de los folículos. Estos protocolos personalizados nos permiten determinar el mejor ciclo para conseguir tus mejores embriones.

  • Cuidamos individualmente cada embrión

En el laboratorio, a cada embrión también se le realiza un tratamiento personalizado. No todos los embriones son iguales y cada uno necesita de unos cuidados especiales en los medios de cultivo. Cuando tenemos muchos embriones hay que saber seleccionar, pero cuando tenemos pocos hay que saberlos cuidar.

Para conseguir que la transferencia se desarrolle en las condiciones más idóneas, preparamos tu endometrio con el grosor adecuado. Esta labor continua y minuciosa es imprescindible para conseguir el mejor del embrión y asegurar al máximo su implantación y evolución.

Si te han diagnosticado baja reserva ovárica o te has realizado una FIV sin éxito en otra clínica por baja respuesta ovárica, ponte en contacto con nuestro equipo especializado en casos de alta complejidad. Llámanos al 961 042 557 o escríbenos a info@juanacrespo.es y podrás reservar ya tu primera visita.