El éxito en las tasas de gestación mediante técnicas de reproducción asistida depende de diferentes factores, entre ellos, la funcionalidad uterina o la calidad embrionaria. Para ello es necesario llevar a cabo la clasificación de embriones.

Respecto a la calidad embrionaria, son muchos los estudios que se han ido recopilando y analizando a lo largo del tiempo con el fin de conseguir crear una guía estandarizada de patrones morfológicos y cinéticos de los embriones. 

Esta guía, será la que nos permitiría saber en qué consiste la clasificación de embriones en base a su desarrollo, lo cual está directamente relacionado con su potencial de implantación.

Por otra parte, sois muchas las pacientes que confiáis en nuestros embriólogos para que cuiden de vuestros óvulos y embriones. Y es perfectamente normal que os preocupen las condiciones en los que los mantenemos y custodiamos. Por ello, hoy os vamos a contar cómo se desarrolla la estancia de los gametos en nuestro laboratorio de fecundación in vitro.

¿CÓMO ES NUESTRO LABORATORIO FIV?

En primer lugar, cabe destacar que nuestro laboratorio es una “sala blanca . Esto significa que es un espacio específicamente diseñado para mantener unos parámetros ambientales concretos. Para ello, disponemos de un avanzado sistema de seguridad que nos permite tener un estricto control sobre los niveles de humedad, iluminación, temperatura, presión, etc. 

Esto nos serve para impedir cualquier agente externo que pudiera contaminar o interferir en el cultivo embrionario. De esa forma, mantendremos siempre las muestras en las condiciones ambientales idóneas. 

Además, el laboratorio cuenta con la categoría de máxima calidad que nos ha sido otorgada por el cumplimiento de diferentes normativas de excelencia como: la norma ISO 9001 y la UNE 179007 Esta última, específica para laboratorios de reproducción asistida. Dichos certificados sirven para para garantizar a nuestras pacientes que el laboratorio supera los máximos estándares cualitativos. 

Además, para asegurar estas condiciones de excelencia, diariamente y en paralelo, se lleva a cabo un exhaustivo protocolo por el que se revisan todos y cara uno de los parámetros de calidad a tener en cuenta. De ese modo, controlaremos que en todo momento se cumplen las condiciones ambientales óptimas para nuestros cultivos embrionarios, ya que de ello dependerá el éxito del tratamiento.

EL INICIO DEL CULTIVO EMBRIONARIO

El cultivo embrionario comienza justo en el instante de la punción folicular, el momento que consideraríamos como día 0. En este instante, uno de nuestros embriólogos recolecta los ovocitos y comienza a prepararlos para, unas horas más tarde, realizar la fecundación in vitro. (Esta se realizará, bien mediante fecundación in vitro clásica, o bien mediante Microinyección Intracitoplasmática del Espermatozoide -ICSI-). En este momento, nuestros expertos observarán cómo son morfológicamente los gametos en cuestión y si presentan o no alguna alteración que pudiera ser de relevancia.

MANTENIMIENTO DE LOS GAMETOS EN EL LABORATORIO FIV

Desde el momento de la punción folicular y durante todo el periodo de evolución embrionaria, los ovocitos y posteriores embriones, se dispondrán en placas de cultivo. Recipientes especialmente diseñados para proporcionar los nutrientes específicos de cada etapa, necesarios para la viabilidad de la célula, y para protegerlos del medio externo. 

Estas placas se mantendrán en incubadores, bajo una particular atmósfera de gases y temperatura, que buscan emular el ambiente natural del desarrollo embrionario

Cabe destacar que, en nuestro laboratorio, cada paciente cuenta con su propio incubador exclusivo durante todo el desarrollo embrionario. Con ello se busca reducir ínfimamente la alteración de la atmósfera bajo la que se encuentran los embriones y, además, aportar una seguridad adicional en cuanto a la trazabilidad de las placas de cada paciente. 

Las condiciones particulares de estos incubadores como, por ejemplo, la temperatura, el pH del medio de cultivo, la concentración de gases disponibles (O2 y CO2), etc. Son analizadas continuamente durante el transcurso del desarrollo embrionario con el fin de poder verificar la excelencia de las condiciones. 

Adicionalmente, todos los equipos están monitorizados por sistemas de registro continuo que verifican que las condiciones ideales no hayan sufrido variaciones que perjudiquen dicha atmósfera.

PRIMERA FASE DEL DESARROLLO EMBRIONARIO

En día +1, es decir, el día posterior a la punción folicular y a la fecundación in vitro, se procede a valorar los zigotos para ver cuáles han sido fecundados. Para ello, nuestros embriólogos observarán la presencia de una serie de signos indicativos y se seleccionarían aquellos cuya fecundación ha sido correcta

En este día +1, salvo en casos específicos donde se observan características vinculadas a mal desarrollo embrionario (número de precursores nucleares o vacuolas), no podemos clasificar los embriones en base a criterios fidedignos de calidad.

CLASIFICACIÓN DE LOS EMBRIONES 

En los días +2 y +3, el zigoto ha comenzado a dividirse y pasa a formar un embrión en estadio de células. Es entonces cuando comienza a catalogarse en función a sus características morfocinéticas: en base al número de células que presenten, simetría, grado de fragmentación o número de núcleos, entre otros. 

Para clasificar los embriones en esta fase y en adelante, hacemos uso a la guía establecida por la Asociación para el Estudio de la Biología de la Reproducción (ASEBIR). 

En base a ella, dotamos a cada embrión de una calidad alfabética A, B, C o D, siendo la A la mejor calidad posible. Esta clasificación, al ser la más extendida entre la comunidad reproductiva española, nos permite unificar criterios con el resto de clínicas de fertilidad y extrapolar los datos globales de nuestros ciclos. De este modo, podremos realizar estudios estadísticos y comparativos con el resto de centros de reproducción asistida. 

La categorización busca poder discernir entre los embriones con alto potencial de implantación de los que tengan bajo potencial de implantación.  

Es en el estadio de día +3 cuando el genoma embrionario se activa, por lo que la superación de esta barrera es crucial para el destino del embrión.

En día +4, el embrión ha pasado a formar una estructura donde sus células se encuentran altamente compactadas, algo que denominamos mórula.

EL ESTADIO DE BLASTOCISTO

El último estadio embrionario que podemos alcanzar en el laboratorio es el de blastocisto. Este estadio se alcanza en día +5 y +6 de desarrollo embrionario aunque, en casos muy particulares, el cultivo podría alargarse hasta día +7. 

El blastocisto se caracteriza por presentar una cavidad central (blastocele) y dos regiones celulares diferentes, el trofoectodermo (precursor de la placenta y tejidos extra-embrionarios) y la masa celular interna (MCI; precursor del tejido embrionario). 

Para clasificarlos, también hacemos uso de la guía establecida por ASEBIR. En este estadio la categorización se realiza en base a las dos regiones celulares existentes. Se dota de una letra alfabética (A, B, C o D) al trofoectodermo y otra a la MCI

Una vez valorada la cohorte embrionaria y catalogadas las calidades se procede a establecer un orden de los embriones de la cohorte. Así pues, los clasificamos desde el mejor de ellos al peor, teniendo en cuenta también la evolución que han tenido a lo largo del cultivo. 

¿QUÉ SUCEDE CON LOS EMBRIONES DE MENOR CALIDAD?

Cabe destacar que los embriones con calidad embrionaria D y los no viables, son directamente descartados por carecer (casi o en su totalidad) de potencial de implantación.  

En base a la clasificación de embriones que hemos explicado, nuestros embriólogos organizan los embriones a transferir, vitrificar o realizar la biopsia embrionaria, en orden de calidad. 

Determinar un orden electivo de los embriones correcto es de crucial importancia, ya que del potencial de implantación del embrión elegido dependerá el éxito del ciclo reproductivo. Por ello, en nuestro laboratorio realizamos un exhaustivo análisis de todos los estadios de la evolución de cada embrión, recabando cualquier parámetro que pueda determinar si un embrión evolutivo pudiera tener un mayor o menor potencial de implantación que otro (incluso aun presentando la misma calidad en estadio de blastocisto).

El cultivo embrionario puede ser corto (acabando en D+3, cuando se transfiere o se vitrifican los embriones en estadio de células) o bien cultivo largo (finalizando en día +5, +6 o +7, cuando el embrión alcanza el estadio de blastocisto). 

clasificacion embriones laboratorio fiv

¿CÓMO LLEVAMOS A CABO LA ELECCIÓN DEL EMBRIÓN EN EQUIPO JUANA CRESPO?

La decisión de la elección de un tipo de cultivo u otro es consensuada entre el equipo médico y el equipo de laboratorio

Cuando se diseña el ciclo de reproducción asistida de cada paciente, se establecen unas premisas a seguir. No obstante, estas se valorarán y revisarán una y otra vez a lo largo de toda la evolución embrionaria, siempre buscando un tratamiento completamente individualizado y especializado para cada una de las pacientes.

Si estás interesada en conocer tu fertilidad o recibir más información acerca de este tema, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. El equipo de Juana Crespo estamos encantados de recibirte en una de nuestras clínicas apra ofrecerte el asesoramiento que necesitas.