El seminograma (también llamado espermiograma) es el método de diagnóstico más fiable para evaluar la fertilidad masculina. Esta prueba, que se realiza a través del análisis de una muestra de semen bajo el microscopio, permite valorar aspectos de la misma a nivel macroscópico (volumen, color, viscosidad, etc.) y microscópico (concentración de espermatozoides, morfología o motilidad de los mismos).

En Equipo Juana Crespo somos especialistas en infertilidad masculina. Por lo que si tienes dudas acerca de tu capacidad reproductiva, o sobre qué es un seminograma, te ayudamos a resolverlas.

Principales usos del seminograma

En los casos de parejas con problemas para concebir, los resultados del seminograma son claves para determinar posibles problemas de fertilidad masculina y buscar la solución más viable para tener un hijo.

De igual forma, y aunque el objetivo del seminograma es valorar la capacidad reproductiva del varón, esta prueba puede ser una herramienta importante para detectar determinadas patologías que, además de dificultar el embarazo, supongan problemas de salud para el varón o para su aparato reproductor. De hecho, alteraciones hormonales como el hipogonadismo, la hiperprolactinemia, el hipertiroidismo, el hipotiroidismo y la diabetes pueden afectar al desarrollo espermático.

Por último, el espermiograma es una prueba válida y fiable para comprobar la eficacia de la vasectomía (sección y ligadura de los conductos deferentes).

Obtención de la muestra para realizar el seminograma

La Organización Mundial de la Salud, en las numerosas revisiones de su documento “Manual para el examen del semen humano y la interacción moco semen”, ha establecido una serie de parámetros para garantizar que los resultados del seminograma son válidos.

Así, este organismo mundial establece que el seminograma debe realizarse tras un periodo de abstinencia sexual de entre 3 y 5 días. Este periodo incluye ausencia tanto de relaciones sexuales como de masturbación.

La muestra de semen debe recogerse, mediante masturbación del paciente y tras haberse lavado éste las manos y los genitales adecuadamente, en un bote estéril proporcionado por nuestra clínica. Es muy importante obtener el total del eyaculado, ya que de no ser así la muestra no será representativa y, por lo tanto, no tendrá validez a nivel de análisis.  

Lo ideal es realizar la recogida de semen en nuestra clínica Equipo Juana Crespo, aunque también es posible hacerlo en el domicilio del paciente siempre que no pasen más de 30 minutos entre la eyaculación y la entrega de la muestra en el laboratorio. En este tiempo, la muestra debe mantenerse en unas condiciones de temperatura y exposición lumínica concretas, por lo que se recomienda guardarla en el bolsillo (en contacto directo con el cuerpo) y envuelta en papel de aluminio para evitar la luz.

¿Cuáles son los parámetros que estudia el seminograma y por qué?

Parámetros a nivel microscópico:

  • Licuefacción. Poco después de la eyaculación, el semen se licua, convirtiéndose en un líquido más fluido debido a la acción de una proteína llamada fibrinolisina. Si la muestra no se licua significa que hay un error en la producción de esta proteína, y puede ser alerta de una patología en el hombre.
  • Color. En condiciones normales, el semen presenta es de color blanquecino o grisáceo. Si presenta color rojizo indicará presencia de sangre en el mismo y, si es amarillento, es síntoma de una posible infección. En ambos casos, es necesario consultar con el médico.
  • Volumen. La OMS establece que el valor normal de un eyaculado debe ser mayor de 1,5 mililitros. Si es menor, el paciente padece hipospermia (baja producción de eyaculado) u otros problemas que dificultarán el embarazo.
  • PH.  El pH es la unidad de medida que permite saber cuánto de ácido o alcalino tiene un líquido o solución. En el caso del semen humano, y según la OMS, éste debe ser mayor de 7,2. Una cifra menor podría ser indicativo de patologías las glándulas del aparato reproductor masculino.
  • Viscosidad. Si el semen es demasiado viscoso puede dificultar la movilidad de los espermatozoides y eso, a su vez, reducir las probabilidades de embarazo.

Parámetros a nivel microscópico:

  • Concentración de espermatozoides. La concentración de espermatozoides es fundamental para valorar la fertilidad masculina. Según la OMS, para estudiar la concentración de espermatozoides hay que tener en cuenta dos valores: concentración de espermatozoides por mililitro (ml) y número total de espermatozoides por eyaculado. En el primer caso, la cifra considerada normal son 15 millones/ml. En el segundo, 40 millones/ eyaculado. Si los valores son inferiores el hombre podría sufrir alteraciones como oligozoospermia o  criptozoospermia.
  • Motilidad. La motilidad es la capacidad de movimiento de los espermatozoides. Para valorar el movimiento total de la muestra, al menos un 40% deben tener movimiento y un 32% movilidad progresiva (es decir, que los espermatozoides se muevan y avancen).
  • Vitalidad. Este parámetro determina el porcentaje que espermatozoides vivos que hay en una muestra mediante una prueba de “tinción”. La OMS considera la vitalidad normal cuando el número de espermatozoides es igual o superior al 58%.
  • Morfología. La OMS califica como muestra de semen morfológicamente normal aquella que muestra más de un 4% de espermatozoides sin anormalidades en cabeza o cola.
  • Presencia de leucocitos o células epiteliales. Además de espermatozoides, el esperma el puede contener otro tipo de células, entre ellas células epiteliales (por escamación de la piel) o leucocitos. Si el espermiograma muestra un alto contenido de leucocitos en la muestra, es posible que haya una infección.

En Equipo Juana Crespo disponemos de una unidad de urología especializada en infertilidad masculina y salud del varón para tratar todas las posibles patologías prostáticas, urinarias y hormonales que puedan comprometer la fertilidad del hombre.

Si tienes alguna duda, consultanos. Nuestro equipo estará encantado de ayudarte.