La infertilidad, hoy en día, se etiqueta como un problema en la sociedad ya que alrededor del 17% de parejas españolas en edad reproductiva tienen problemas relacionados con la fertilidad. Se prevé que en los próximos años 1 de cada 6 parejas tengan algún tipo de dificultad para tener hijos.

Las técnicas de reproducción asistida son cada vez más innovadoras y esta innovación conlleva que los tratamientos existentes logren aumentar la tasa de gestación de bebes sanos a la vez que se reduce el tiempo en el que la pareja o la mujer está en tratamiento.

Aun así, la búsqueda del embarazo, especialmente durante un tratamiento de reproducción asistida puede generar un estado de estrés emocional. Por ello, es imprescindible no pasar por alto el aspecto psicológico dentro de la estrategia de tratamiento.

En Equipo Juana Crespo somos conscientes del impacto psicológico de la infertilidad sobre las personas. Por eso, en nuestro equipo contamos con una unidad de psicología especializada que ayuda a nuestros pacientes a enfrentarse y aprender estrategias para minimizar los problemas psicológicos relacionado con la infertilidad.

¿Cómo afecta la infertilidad psicológicamente?

En ocasiones, se tiende a pensar que la angustia por la infertilidad afecta de manera diferente a hombres y a mujeres, y que reaccionan de manera diversa.

Pese a que diferentes estudios han relacionado el sentimiento de angustia en las mujeres similar a la detección del cáncer, en el caso de los hombres, cuando son diagnosticados como infértiles experimentan la misma sensación que las mujeres.

Las personas, cuando descubren que son infértiles, suelen experimentar cambios en sus emociones hacia pensamientos negativos, causados por su aparente incapacidad a procrear. Entre las reacciones más habituales se encuentran comportamientos y síntomas, tales como:

  • Ansiedad.
  • Aislamiento y pérdida de interés por actividades anteriormente satisfactorias.
  • Depresión.
  • Pérdida de autoestima y confianza.
  • Deterioro de la relación afectiva de la pareja.

El aspecto en el que más se puedes ver reflejados estos síntomas, es en el ámbito interpersonal. No solo en la relación de pareja (quienes son los principales afectados), sino en las relaciones sociales con familiares y amigos; sobre todo cuando hay personas cercanas que puedan estar atravesando por un proceso de embarazo o de inminente maternidad.

Ante este contexto será necesaria la intervención de profesionales que ayuden a superar estos estados de ánimo; sobre todo si tenemos en mente someternos a un tratamiento de reproducción asistida.

La importancia del tratamiento psicológico en la infertilidad

Contar con el equipo médico adecuado es fundamental para garantizar el éxito de cualquier proceso. Por eso, en Equipo Juana Crespo no solo contamos con un equipo médico especializado en tratamientos de fertilidad, también con una psicóloga especializada. 

Tras haber sido diagnosticado con algún tipo de problema de fertilidad, si nuestro deseo es ser padres, lo más habitual es recurrir a las técnicas de reproducción asistida. Y, en este sentido, nuestra estabilidad mental puede inferir en los tratamientos.

Aliviar los síntomas del estrés, la depresión, la ansiedad, u otros estados de ánimo negativos, se plantea como una práctica fundamental por parte de los expertos. Y es que pueden influir en tratamientos negativos.

Tipo de terapia:

Actualmente, la terapia que más efectividad clínica ha demostrado, es la Terapia cognitivo-conductual. Es por eso, que es la terapia más usada y más efectiva también para casos de infertilidad.

La eficacia de la terapia reside en evaluar cómo determinadas creencias y patrones de pensamiento influyen en nuestra conducta y emociones, eliminando o modificando aquellos patrones disfuncionales y da al paciente estrategias prácticas para solucionar, de forma autónoma, los problemas que se le presentan durante el tratamiento.

Algunas de las estrategias que podemos usar para instruir a los pacientes en una mejora de la sintomatología son:

  • Técnicas de detección, control y observación del pensamiento.
  • Entrenamiento en técnicas de control del estrés: relajación, meditación y control emocional, entre otros.
  • Entrenamiento en técnicas para la mejora de la comunicación y el asertividad.

Equipo Juana Crespo dispone de una unidad de apoyo psicológico en la que el paciente o la pareja de pacientes son tratados de forma personalizada, como es lo habitual en todas las áreas. Desde esta unidad el paciente dispone de un espacio para que pueda encontrarse consigo mismo en un clima de confianza, empatía y confidencialidad.

Como especialistas en alta complejidad sabemos que cada historia es única y que el camino en muchas ocasiones ha sido largo y con un alto impacto emocional. Desde esta unidad acompañamos a los pacientes y trabajamos en paralelo a la estrategia médica con el objetivo de reducir y controlar los niveles de ansiedad para que la experiencia sea llevadera y positiva.

Nuestra unidad de apoyo psicológico está disponible para todos los pacientes de Equipo Juana Crespo. Solicita información aquí: